Últimos chistes

El concurso de deletreo desastroso

—¿Qué tal el concurso de deletrear? —Fatal: f, t, a, a, l.

La sirena en el control policial

En un control policial: —¿Por qué no se detuvo al escuchar la sirena? —Porque la sirena es un ser mitológico.

Test de embarazo en la conversación

—Oye, tía, que me he hecho un test de embarazo. —Ala, ¿y qué te han preguntado?

La A como nota de atención

—Puntúe, del 1 al 10, su capacidad para prestar atención. —La A.

El genio y los tres deseos

—Entonces, ¿me vas a conceder los tres deseos? —Te voy a conceder una mierda. —¡Vaya genio!

Pepe ha muerto y hay pereza

Un amigo le dice a otro: —Oye, Pepe ha muerto. ¿Qué hacemos? ¿Vamos al tanatorio? —Ay, qué pereza. Hacemos la ouija y mejor que venga él.

La hija presenta a su novio

—Hija, ¿tú tienes novio? —Sí, papá. —¿Y quién es? —¿Recuerdas a Manual Antonio, el farmacéutico que es hijo del médico al que le robó la moto un yonqui la semana pasada? —Sí. —Pues el yonqui.

El cliente y el repositor de yogures

—Perdona, ¿trabaja usted aquí? —No, coloco los yogures por hobby.

Don Atilano hace cuentas con el médico

Un hombre de 93 años va al médico y le dice: —Doctor, que la nutria no responde a la llamada. Ahora estoy viudo y el otro día tuve un plan, pero no había manera de despeinar la cotorra. —Hombre, don Atilano, usted ya tiene una edad. Todos nacemos con un máximo de 3.000 petardos. Con todas las relaciones que ha tenido, ya los habrá gastado. Don Atilano se va a casa, hace las cuentas y vuelve al médico. —Mire, doctorcito, a mí me salen 2.400. ¡Me faltan 600 para los 3.000! —Es que también hay que contar los que le han explotado en la mano.

El marido pillado con la plancha

—Cariño, esto no es lo que parece. —¡Maldito hijo de puta, si sabes planchar!

Cartas a quienes odio y luego las quemo

—Pues mi psiquiatra dice que escriba cartas a personas que odio y luego las queme. —¿Y qué tal te va? —Muy bien, pero luego no sé qué hacer con las cartas.

Paco y el libro de psicología femenina

—Paco, ¿has cogido mi libro de psicología femenina? —No sé, tú sabrás.

El hombre que nació el día 5

Un hombre nació el día 5 del mes 5 del año 55, a las 5:55 de la mañana. Se casó 5 veces y tuvo 5 hijos. El día que cumplió 55 años salió a caminar y se subió al autobús de la línea 5. Se bajó en la quinta parada, justo delante del hipódromo. Entró y estaban a punto de empezar la quinta carrera. Se acercó al mostrador y preguntó: —¿Qué caballo se paga bien? —El número 5. El hombre, convencido de que era una señal, apostó todo lo que tenía: ¡55.555 dólares! Empieza la carrera y… ¿adivinas qué pasó? ¡El caballo quedó quinto!

La mujer india de mi amigo

Dos amigos le dice uno al otro: -Mi mujer es india, se llama Flor de Azahar -¿Es comanche? -Si, comanche intercalada...

Una silla millonaria se cruza con una pobre

¿Qué le dice una silla millonaria a una silla pobre? Pobresilla...

El niño pregunta qué es un nabo

Un niño le dice al padre: -Papá, papá, ¿qué es un nabo? -¿Es para el colegio? -Sí. -Una hortaliza.

El bocadillo de lomo y la plancha

Un hombre entra en un bar: -¿Me hace un bocadillo de lomo? -Lo siento, es que acabamos de limpiar la plancha... -Vale, pues vengo mañana cuando la tengas llena de mierda!

Tendencias suicidas en la consulta

Llega un hombre a la consulta del medico: -Doctor, doctor, tengo tendencias suicidas! ¿Qué hago? -Págame ¡YA!

Los pechos operados en la consulta

Te gustan mis pechos? -Si, pero son operados… -Como lo sabes? -Porque se te ve la poronga

El jugador firma en plena transmisión

Estaban transmitiendo por televisión un partido de fútbol, y uno de los jugadores estampa su firma por la cámara; entonces al otro lado un señor que lo estaba viendo, dice: - ¡Uy, cómo me volvieron el televisor!